Mercados financieros europeos: previsiones para la segunda mitad de 2021

Mercados financieros europeos: previsiones para la segunda mitad de 2021

Cada vez hay más inversores que buscan invertir en los mercados financieros europeos. Una vez que se ha sobrepasado el ecuador del año y que ha dado comienzo al famoso concepto de “sell in may and go away” (venda en mayo –sus inversiones– y vuelva más adelante), una vez más, muchos inversores se preguntan qué pueden esperar del segundo semestre de 2021 y cómo construir sus carteras de inversión.

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Qué se puede esperar de los mercados para el segundo semestre del 2021

2021 está siendo un ejercicio que se está erigiendo, en muchos sentidos, como el de la recuperación, con el foco puesto en la evolución del Covid-19, en el proceso de vacunación y en la normalización de la actividad.

En lo relativo a los mercados, 2021 está siendo muy positivo para los activos de riesgo en los mercados financieros europeos y lo está siendo, además, en prácticamente todas las regiones. Los buenos resultados empresariales, los indicadores macroeconómicos, las buenas previsiones de crecimiento y los planes de estímulo han hecho que las bolsas estén teniendo muy buen comportamiento, especialmente desde noviembre del año pasado, después de que se conociera la efectividad de las vacunas.

Este entorno de recuperación está provocando que los niveles de optimismo hacia los activos de riesgo, en algunos mercados financieros, estén siendo muy elevados, ya que las bolsas llevaban meses reflejando en su valor la mejor situación en la que hoy nos encontramos. Y, aunque la inflación se ha presentado como uno de los focos de mayor preocupación para este año, el segundo semestre se presenta, aparentemente, con pocos riesgos en el horizonte. ¿Qué debe hacer el inversor en este escenario? ¿Cómo se puede sacar un mayor partido al capital ahorrado?

Los beneficios ofrecen buenas perspectivas para lo mercados financieros europeos

Un análisis realizado por JPMorgan detalla que las perspectivas para los mercados financieros europeos en el segundo tramo del 2021 son bastante positivas, debido al crecimiento de los beneficios empresariales que se va a producir tras el fuerte retroceso que se observó durante el pasado ejercicio. 

“Para que las valoraciones no pasasen a unos niveles excesivos teníamos que ver cómo se materializaba este incremento de las ganancias, como finalmente ha sucedido, por lo que seguimos siendo bastante optimistas con los resultados empresariales, ya que no todas las noticias positivas están descontadas”, apunta la entidad bancaria estadounidense. 

De hecho, el banco norteamericano revisaba sus estimaciones en Europa cara a los próximos trimestres a pesar de que muchos analistas cuestionan los niveles en los que cotizan muchas compañías. Algo que para los expertos de la entidad tiene muchos matices: “Sobre valoraciones hay que analizar las métricas frente a la renta fija y pensamos que hay que seguir invirtiendo en bolsa teniendo en cuenta este factor”.

A nivel de posicionamiento de carteras desde la gestora se decantan por sectores cíclicos, aunque tampoco descartan las tecnológicas pese a que el rally puede estar en un momento de una mayor madurez. Mientras, en cuanto a inversiones de valor y crecimiento aseguran situarse en un punto de equilibrio entre ambas. 

“Servicios financieros, industria, energía, materiales, consumo discrecional lo suelen hacer bien cuando las tires de los bonos despegan, como es el caso actual”, profundiza JPMorgan en su informe.

Cómo invertir en los mercados financieros europeos: profesionalizar las inversiones y evitar las modas 

¿Y cómo sacar partido de los mercados financieros europeos en el segundo tramo del año? Una de las opciones es profesionalizar las inversiones. Para no sufrir con los episodios de volatilidad y evitar tomar decisiones precipitadas, es fundamental contar con un asesor financiero que ayude al inversor a contextualizar lo que está pasando en los mercados dentro de su estrategia y plan de inversión y de sus propias circunstancias personales. 

Contar con un asesoramiento financiero cercano, honesto y de calidad va a ayudar al inversor a controlar sus emociones y a comprometerse con su objetivo, evitando caer en errores típicos como, por ejemplo, salirse del mercado en los momentos de caída por miedo a perder más dinero. 

Si en los próximos meses la tendencia que hemos estado viendo en las bolsas durante 2021 se da la vuelta, el asesor financiero acompañará al inversor y le ayudará a entender cómo le afectan esas caídas, si de verdad necesita salirse del mercado porque le ha surgido una nueva necesidad inmediata de liquidez o si, por el contrario, puede aprovechar esas caídas para entrar a mejor precio e incrementar su inversión.

Pero no es la única estrategia. También es fundamental huir de las modas del momento. En unos meses hemos pasado de hablar de los máximos de las criptomonedas, a leer sobre el desplome que están sufriendo algunas de las principales monedas digitales. 

Los inversores tienden muchas veces a fijarse en lo que está haciendo un conocido y, en ocasiones, a decantarse por productos que desconocen solo porque sabe que otras personas están eligiéndolos, sin saber los riesgos que pueden estar asumiendo

Por ello, antes de invertir en un producto financiero únicamente porque está de moda, el inversor debe conocer bien sus riesgos y características y analizar si es el activo que realmente necesita y se adapta a sus circunstancias.

Buscar el largo plazo y diversificar

En última instancia es importante para invertir en los mercados financieros europeos el hecho de pensar a largo plazo. Si la persona invierte con un objetivo de medio y largo plazo, debe ser consciente de que en algún momento los mercados van a caer y, en consecuencia, su inversión perderá valor. 

En estos casos la figura del asesor financiero es fundamental porque le puede explicar  las ventajas de invertir a largo plazo -por ejemplo, cómo se puede beneficiar del interés compuesto al reinvertir los intereses que va generando la inversión- y le puede ayudar a comprender que en periodos largos sufrir episodios de turbulencias es algo normal y que en esos casos, si las circunstancias personales o profesionales no han cambiado, la mejor decisión puede ser no hacer nada y permanecer invertidos. 

Por ejemplo, al mirar lo que ha hecho el S&P 500 desde el año 1996 hasta el 2016, el inversor que se haya mantenido invertido ha obtenido una rentabilidad anualizada del 7,85%, mientras que el que se salió perdiéndose los 5 mejores días ganó un 5,64%, una rentabilidad que se reduce hasta el 1,72% para el que se perdiera los 20 mejores días.

Gráfico rentabilidad historica S&P

Además, no hay que dejar de lado la diversificación de las inversiones, pues es una de las reglas básicas. Para el inversor que tenga dudas de cómo pueden terminar los mercados el año, tener una cartera bien diversificada le ayudará a reducir los riesgos, capturando todas las oportunidades que ofrece el mercado.

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