La fiscalidad que afecta a los fondos de inversión

La fiscalidad que afecta a los fondos de inversión

A la hora de invertir, buscar opciones que ofrezcan una buena rentabilidad es clave. Por este motivo, los fondos de inversión están jugando un papel esencial en los últimos años para aquellas personas que quieren invertir sus ahorros con el objetivo de obtener beneficios a corto y medio plazo. A parte, disfrutan de una serie de ventajas fiscales que los hacen especialmente atractivos frente a otros tipos de productos de inversión.

Pero antes de empezar, debemos aclarar qué son exactamente los fondos de inversión. Según la Comisión Nacional del Mercado de Valores, los fondos de inversión son instituciones de inversión colectiva que se nutren de aportaciones económicas hechas por un grupo de personas que quieren invertir sus ahorros para obtener beneficios.

Estos fondos son creados por entidades que invierten de forma conjunta esas aportaciones en distintos activos financieros. Dependiendo de su evolución en el mercado de valores, se obtendrán unos resultados que harán subir o bajar el patrimonio del fondo de inversión.

Tabla de contenidos

¿Quién participa en los fondos de inversión?

Principalmente 3 son las figuras que tenemos que conocer en cuanto a los fondos de inversión:

Partícipes

Son los particulares que invierten en un fondo de inversión. A cambio de contar con un servicio de gestión profesional de sus inversiones, deberán pagar una serie de comisiones.

Sociedad gestora

Entidad creadora del fondo de inversión. Su función es la de invertir de forma conjunta todas las aportaciones de los partícipes en diferentes activos financieros con el objetivo de conseguir rentabilidades para cada uno de ellos. será la responsable de informar a los inversores particulares de los índices de riesgo del fondo.

Entidad depositaria

Se encarga de la custodia del patrimonio total del fondo y asume el control de la actividad gestora. Todas sus acciones siempre serán en beneficio de los partícipes.

¿Qué ventajas tienen respecto a otros productos de inversión?

Lo más importante a la hora de hablar sobre los fondos de inversión es destacar que el partícipe no está obligado a tributar nada hasta que se produzca un reembolso de las participaciones del fondo de inversión. Esto quiere decir que mientras el fondo de inversión esté en vigor y creé una mayor o menor rentabilidad, el partícipe no deberá pagar ningún impuesto por él.

Por tanto, podemos tener un fondo de inversión en activo, obtener beneficios cada año y no pagar impuestos por ello hasta que lo retiremos a una cuenta bancaria personal para disfrutar de ellos. Y no solo eso, ya que en los fondos de inversión existe la posibilidad de traspasar la inversión a otro fondo en busca de mayores rentabilidades.

Los traspasos nos permiten cambiar nuestro dinero –ya sea superior o inferior a la inversión inicial dependiendo de los resultados obtenidos- a otro fondo de inversión sin tener ninguna implicación en cuanto a efectos fiscales.

Aunque debe quedar claro que en última instancia no se puede evitar tener que pagar impuestos al efectuar la retirada de los activos para nuestro beneficio propio. Aunque si se han efectuado traspasos, para poder calcular las plusvalías o minusvalías correctamente se deberá comparar el valor del fondo de inversión inicial con el valor del reembolso final.

También es necesario saber que, para poder disfrutar de estas ventajas fiscales, el fondo de inversión original debe contar con más de 500 partícipes y que el partícipe no haya participado en los últimos 12 meses en más del 5% del capital total del fondo.

¿Qué impuestos se pagan por los fondos de inversión?

Una vez retirada la participación del fondo de inversión y haber obtenido una rentabilidad positiva, el pago de impuestos de esta se hace a través de la declaración de la Renta, considerando el rendimiento positivo una ganancia patrimonial que debe integrarse en la base imponible del ahorro de la declaración del IRPF.

Según la Ley del IRPF, la ganancia patrimonial se calculará a partir de la diferencia entre el valor inicial del fondo de inversión y el valor de transmisión final. El resultado positivo que obtengamos tributará en un 19% si se sitúa por debajo de los 6.000€; asciende hasta el 21% si se encuentra entre los 6.000€ y 50.000€; y finaliza en el 23% para resultados superiores a los 50.000€.

A parte de la fiscalidad del estado español, los fondos de inversión tienen una tributación propia que, aunque es menor, hay que tenerla en cuenta. Esta fiscalidad se traduce en un 1% anual, aunque dicho impuesto –calculado por la sociedad gestora del fondo- se deduce diariamente del valor del fondo de inversión –suponiendo solamente un 0,27%-.

Aun así, los fondos de inversión son uno de los pocos productos que aún nos permiten deducir ciertas cantidades en la declaración de la renta, pudiendo reducir los gastos asociados a las comisiones de gestión, las comisiones de depósito o custodia, las comisiones de suscripción y las de reembolso.

¿Y si no obtengo beneficios?

No siempre se pueden obtener resultados positivos ya que, como toda inversión, hay una serie de riesgos que pueden afectar negativamente a nuestras inversiones. Esto puede llevarnos a que al retirar las participaciones se haya perdido parte del dinero que se invirtió en su momento. En este caso, los fondos de inversión juegan con una gran ventaja, y es que la ley del IRPF permite compensar las pérdidas obtenidas en el fondo de inversión con las posibles ganancias de los siguientes 4 años en fondos u otros activos, como por ejemplo acciones.

Por otro lado, también se pueden compensar pérdidas en dichos fondos de inversión con saldos positivos procedentes de otras fuentes como los rendimientos de capital mobiliario –aunque con un máximo del 25%- como los cobros de dividendos o las operaciones de renta fija. Con un ejemplo gráfico esto quedará mucho más claro:

Tabla fiscalidad fondos de inversiones

Y lo más positivo, seguramente, es que las compensaciones pueden ser en ambos sentidos; es decir, si el saldo de los rendimientos del capital mobiliario es negativo, también podrá compensarse con el saldo positivo de las ganancias y pérdidas patrimoniales hasta en un 25%.

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