Cuáles son las claves para renegociar un crédito hipotecario

Cuáles son las claves para renegociar un crédito hipotecario

En España hay millones de personas que tienen una hipoteca desde hace años. Sin embargo, las condiciones no son las mismas las que se ofertan ahora que años atrás por la mejora competitiva de las entidades bancarias. Esto hace que muchos usuarios se cuestionen cómo renegociar un crédito hipotecario y las claves que se deben tener en cuenta. En este sentido, hay muchos conceptos que se han de considerar. 

Tabla de contenidos

Cómo es la renegociación de la hipoteca

Al hablar de una renegociación de un crédito hipotecario estamos contemplando un procedimiento que es frecuente dentro de las operatorias bancarias. Se trata de la novación, la operación financiera a través de la cual se renegocian las condiciones del préstamo

Como consecuencia de esta, se pueden cambiar: tipo de interés -pasando de variable a fijo-, cambiar el capital de la hipoteca, modificar los intereses o eliminar vinculaciones que aceptamos al momento de firmar pero que ahora ya no nos interesan. 

En el caso de que se acepte la contraoferta deberemos abonar ciertos gastos necesarios para modificar el contrato de préstamo hipotecario. Podríamos pensar que esto termina resultando inconveniente si lo que pretendíamos era pagar menos. 

Por el contrario, si hacemos las cuentas, a la larga el ahorro obtenido puede compensar, y de largo, los costes de la novación.

Cuáles son las principales claves para renegociar un crédito hipotecario

La oportunidad de financiar una vivienda con un crédito hipotecario es más conveniente ahora que hace años gracias a la bajada de intereses. Si contratamos un préstamo hace mucho tiempo y creemos que podemos mejorar las condiciones, hay una posibilidad y es la de renegociar las condiciones de la hipoteca que nos dieron cuando compramos el inmueble. 

Lo ideal sería que el banco acepte inmediatamente, aunque no es algo que suceda habitualmente, por no decir nunca. Por eso, es interesante seguir algunas claves que pueden ser de utilidad y así conseguir cambiar las condiciones del crédito hipotecario. 

Amagar con marcharse a otro banco

Una de las primeras opciones para entrar de lleno en renegociar un crédito hipotecario es amenazar a nuestra entidad bancaria con trasladar nuestra hipoteca a otro banco. De este modo, quizás se ponga las pilas y valore aceptar nuestras pretensiones si no nos quiere perder como clientes.

parezca un recurso un poco drástico, pero los bancos -como a cualquier negocio- no les gusta perder clientes. Es una de las claves que debes considerar y que puede resultarte absolutamente útil en la consecución de los objetivos.

Demostrar que tu situación financiera ha mejorado

Por otro lado, es conveniente que nos carguemos de razones para que el banco se plantee si, efectivamente, nos merecemos que nos mejore la hipoteca. 

Una forma de hacerlo es demostrarle a nuestra entidad bancaria que contamos con una situación económica y financiera más sólida que cuando firmamos el contrato original: un sueldo mayor, un mejor trabajo, menos deudas, más facturación si somos autónomos o empresarios y un largo etcétera. Incluso se puede ir más allá y plantearle algunas nuevas garantías (un nuevo cotitular, por ejemplo), para que acepte la rebaja de la hipoteca.

No muestres miedo a la hora de negociar

Asimismo, se aconseja acudir al banco teniendo la mente abierta. ¿Por qué? Es probable que este acepte rebajarnos el interés si, a cambio, le ofrecemos otras contrapartidas: contratar algún otro producto combinado, añadir nuevas garantías. 

En este sentido, tendremos que valorar si vale la pena aceptar sus condiciones para conseguir el objetivo que habíamos fijado anteriormente o si conviene más quedarnos como estábamos. 

Los pasos para pedir ofertas en otros bancos

Para seguir con nuestra estrategia de mostrarle al banco emisor de la hipoteca que tenemos otras opciones mejores, primero deberemos buscarlas. Si optamos por esta opción, básicamente existen dos posibilidades. 

Solicitar una subrogación hipotecaria

Deberemos contactar con varias entidades y averiguar si estarían dispuestas asumir la hipoteca y rebajar el interés, que es lo que necesitamos. A este tipo de movimiento financiero se lo denomina subrogación, y es la operatoria por la cual se cambia el acreedor de nuestra hipoteca. 

Pedir una nueva hipoteca

Otra posibilidad es pedir una nueva hipoteca, con la cual cancelaríamos el anterior préstamo. En general en este momento todas las gestiones se pueden hacer desde internet, así que sólo precisaremos enviar un mail o ingresar en las páginas web de las entidades bancarias.

El nuevo banco nos deberá hacer una oferta de una nueva hipoteca con la cual podremos cancelar los pagos anteriores. Este crédito deberá establecer condiciones favorables para que nos convenga el cambio.

 

Tanto si nos inclinamos por la subrogación o por la nueva hipoteca debemos saber que tendremos que desembolsar una cantidad de dinero para los gastos bancarios. Por lo general, estos rondarán entre los 1.000 y 2.000 euros, lo que será amortizado rápidamente con el ahorro que consigamos con el nuevo contrato.

El análisis de la operación por parte del banco

Como para cualquier crédito, las entidades financieras nos pedirán una serie de requisitos para analizar nuestro perfil y ver cuáles son las posibilidades que nos pueden ofrecer

La documentación para presentar puede ser diversa: vida laboral, nóminas, recibo de pagos, avales, etc. 

¿Por qué podría negarse el banco a renegociar la hipoteca?

Lo más probable es que en una primera instancia el banco no acepte renegociar la hipoteca, ya que al acceder a esto debería acatar disminuir sus ganancias con la baja de los intereses. 

Así, la forma para que el banco se sienta forzado a aceptar la renegociación es seguir el camino de presión descrito anteriormente. Es decir, si varias entidades se muestran interesadas en asumir nuestro préstamo hipotecario y mejorarlo, el banco con el que originalmente teníamos la hipoteca puede que comience a ver la posibilidad de aceptar la renegociación. 

Hay posibilidad de que al ver que nos puede perder como clientes presente una contraoferta atractiva, incluso mejor que las que nos ofrecen las otras entidades. Por tanto, podríamos acordar con nuestro propio banco las condiciones de la hipoteca y mejorar significativamente los pagos.

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